¿Crisis del púlpito cristiano?

Los contenidos de los discursos dentro de la comunidad evangélica en general, experimentan movimientos pendulares, sus énfasis van de un extremo a otro, con serias dificultades para encontrar puntos de equilibrio.
En la mayoría de los casos se hace una interpretación del texto bíblico sin conexión con la realidad del entorno y el mundo globalizado en que vivimos.
Celebro los énfasis en la vida cristiana, la misión de la iglesia y la perspectiva de eternidad, pero preocupan los abundantes discursos basados en el aquí y ahora, donde casi siempre el centro es el creyente que puede recibir bendiciones de Dios, sin pensar en un mejor aquí y ahora para los demás.
Hemos perdido en gran medida el mensaje expositivo, muy saludable, como objetivo y beneficioso, al igual que la narrativa bien aplicada.
Uno de los inconvenientes entre otros, es que hay pastores y líderes que no gozan de una buena preparación bíblico-teológica. Por otra parte, cuando no hay una clara visión para la iglesia, los sermones y las enseñanzas no apuntan a un blanco y varían de semana a semana, con escasos resultados en cuanto al desarrollo integral del creyente y de las comunidades de fe.
El discipulado cristiano tal como lo enseñó Jesús, parece estar cada vez más ausente en los púlpitos cristianos, donde se nos presenta un mensaje positivo en cuanto a logros personales, buscando la afirmación del creyente y el fortalecimiento de su autoestima. Naturalmente que esto es algo bueno en sí mismo, pero se vuelve peligroso cuando no va de la mano de una sincera y constante devoción y compromiso con Cristo. ¿Dónde queda la expresión de Jesús “niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame”?
Este tiempo de pandemia que nos atraviesa, nos está llevando a hacer cambios oportunos en nuestras vidas, familias, iglesia y sociedad. También estos cambios se pueden traducir en el púlpito, al presente en la modalidad online, y gracias a Dios se vislumbran con un mejor enfoque bíblico de la necesidad integral del ser humano.
Se aprecian mensajes y enseñanzas más enfocados en la solidaridad, en cómo responder a la crisis y a las desigualdades sociales, en cómo encontrar alternativas para sostener a quienes sufren pérdidas, a quienes están solos, y quienes están quebrados en sus emociones y en su economía. Y por sobre todo, vemos contenidos con mayor énfasis en la necesidad de la comunión con Dios como soporte de vida y ancla de esperanza.
Nicolás Marulla
Publicado el 27 julio, 2020 en Marcas de lo cotidiano. Añade a favoritos el enlace permanente. 1 comentario.
Bendiciones, totalmente de acuerdo con sus palabras, sigamos adelante pastor somos parte de una oportunidad unica, para cambiar lo normal.
Me gustaLe gusta a 1 persona