Archivo de la categoría: Marcas de lo cotidiano

Prosa poética… pensamientos con el sabor de lo que nos pasa

Reforma Protestante

La fe que impacta es aquella que transforma su contexto.

Esta es quizá la conclusión a la que hoy podemos llegar respecto a la Reforma Protestante del siglo XVI.

Un movimiento cuyo propósito era volver al verdadero cristianismo, bíblico, sencillo y genuino.

Mirando por el espejo retrovisor de la historia, la Reforma marcó un cambio de época, para la iglesia y para la historia de la humanidad.

Marcó la identidad teológica, histórica, intelectual, económica y política de Alemania, Europa y los países occidentales.

Que el pueblo llegara a tener acceso a las Escrituras y en su propia lengua fue clave para la transformación de su pensamiento a la luz de la verdad divina, proveyéndole un sentido de libertad y de justicia.

Se promovió la educación pública y obligatoria tanto para niños y niñas. Otros reformadores como Juan Wesley lograron que cesara el trabajo infantil.

En el plano económico, las regiones protestantes impulsaron una ética protestante del trabajo. A mayor educación, mayor capital humano.

La Reforma impactó en la familia de su época. El principio bíblico del sacerdocio universal de los creyentes despertó en los padres de familia el sentido de responsabilidad en la instrucción y formación de sus hijos, permitiéndoles enseñar principios y valores en casa, tal como lo establece la Escritura. No inhabilitaba a las mujeres, al contrario las facultaba para que también ejercieran labores formativas y educativas no solo en casa sino también en la iglesia.

El concepto de familia monógama tiene sus raíces en la Reforma. Se aleja del concepto medieval de la mujer como propiedad, dirigiéndola a un modelo relacional, de acuerdo al modelo bíblico del matrimonio.

En resumen, la clave de la Reforma fue el acceso a las Escrituras, una libertad que hemos de defender como un principio universal de todo hombre, la de conocer el fundamento de su fe. Celebremos la Reforma protestante con agradecimiento a Dios, reconociendo que Dios sigue obrando en la historia de la humanidad.

Nicolás Marulla
31 octubre, 2025

Mamá Domenica

Cuando decimos: “mi mamá es la mejor madre del mundo”, estamos diciendo la verdad. Para cada uno de nosotros, nuestra mamá es la mejor madre del mundo.

Crecimos en su vientre, ahí nos gestamos, ahí se formó nuestro cuerpo, nuestros ojos tan frágiles y toda nuestra piel. ¡Cuánta maravilla de la creación!

Hoy, en un nuevo día de la madre, quiero expresar mi profundo amor y agradecimiento a mi mamá Domenica, mi viejita que lleva recorridos sus 86 de vida.

Llegó al puerto de la ciudad de Buenos Aires proveniente de Italia. Fue el 26 de mayo de 1955 y contaba con apenas 16 años.
En muchas oportunidades me comentó que su experiencia más emocionante en el largo cruce del Atlántico era ir a la parte de atrás del barco para contemplar la inmensidad del océano y la estela que el buque iba dejando en el agua en ese largo viaje.

Lleva 70 años en Argentina. Se casó a los 18 con Doménico y tuvo 6 hijos, quedó viuda a las 42 recién cumplidos con todo lo que eso trae.

Para mamá existe el amor de la familia, la solidaridad con el que necesita y el amor a todo lo bueno, pero, sobre todo, predominan los sentimientos de familia, ese es todo su gran y pequeño mundo que da sentido a su existencia.

Sus ojos pueden ver el mundo a través de los sentimientos y todo lo tamiza a través del amor puro de madre.

Luchadora incansable, sufrida y abnegada. Supo llorar en silencio sin que nadie la viera, soportar el dolor muchas veces sin que nadie supiera, negarse a sí misma para que otros vivieran y confiar en Dios en las tormentas y la niebla.
Sin dudas, el amor más parecido al amor de Dios en este mundo es el amor de una madre.

Amo a mi mamá Domenica, la amo con todo lo que soy, es mi madre, la que me dio a luz, la que me amamantó, crío y cuidó, la que siempre estuvo para suavizar las asperezas de la vida y amortiguar los golpes que me podían lastimar, qué más puedo decir de mi mamá Domenica, aunque podría decir miles de cosas más.

¡Gracias ma, te amo con toda mi vida!

Nicolás Marulla
18 de octubre, 2025

Día de la Madre en Argentina

Así y todo…

Cuando sentís el peso de tu humanidad frágil, endeble, incierta y vulnerable…
Cuando sentís que sos como la hoja reseca de un árbol pronto a desaparecer…
Cuando nadie puede dar crédito de tú presente y no estás en ninguna consideración.

Cuando la luz de tu vida es tenue y tu voluntad quebradiza,
Cuando se cierran tus ojos de tanto llorar porque están cansados y tu lengua trémula…
Cuando se apagan las luces que ayer te alumbraban y las palabras de elogios van en otra dirección, y se van los retos, se mudan las estrellas y las nubes se clonan una y otra vez…

Así y todo no ha sido dañada la esperanza, ni cancelado el sueño…
Así y todo puede resurgir todo aquello que es esencia y se halla en las profundidades del ser.

Dios que no apaga el pábilo que humea, ni quiebra la caña cascada, vendrá a socorrerte y hará todas las cosas nuevas.

Nicolás Marulla, Lima, 7 de marzo 2014

Compasión

Jesús vio a la multitud y vio su condición, entonces tuvo compasión…

Esta multitud no estaba compuesta solamente de personas con carencias económicas, sino de personas con toda clase carencias; emocional, espiritual, familiar, moral, etc.

“Estaban desamparadas…”, la idea es de personas saqueadas, con pérdida de la autoestima, porque han sido abusadas y explotadas.

“Estaban dispersas…”, la idea es que estaban postradas, con la voluntad vencida, habían perdido el enfoque de la vida.

En el Evangelio de Marcos, el capítulo 2 y verso 2, nos dice:

E inmediatamente se juntaron muchos, de manera que ya no cabían ni aun a la puerta; y (Jesús) les predicaba la palabra.

Compasión: en griego hay dos palabras para compasión, una es simpatía y la otra proviene de entrañas, es decir, un sentimiento que nace de lo más profundo del ser.

Literalmente: “sufrir juntos”. Es un sentimiento que se manifiesta a partir del dolor que tiene el otro ser. Es más intensa que la empatía. La compasión tiene entendimiento del estado emocional del otro y combina el deseo con la acción de aliviar el dolor, de reducir el sufrimiento.

En la compasión la secuencia es: emoción, deseo, acción…

Esto hace que el líder tenga conexión emocional, “lo efectivo es lo afectivo”

Por otra parte, la compasión es el sello del pastor y tiene que ver con un corazón sano, que venció el egoísmo y que está en un movimiento hacia afuera… es centrífugo, no centrípeto.

Conclusión: una reflexión del teólogo John Stott:

“Jesús sintió indignación ante la desesperanza, la injusticia y el dolor de la gente, pues comprendía el propósito eterno para la humanidad, y pudo combinar de una manera poderosa, indignación y compasión. Esto es esencial para la visión y por lo tanto al liderazgo”

Reavivar el amor es vital para que la iglesia avance en la misión

La iglesia como toda organización vive procesos lógicos.

Hay una primera etapa llamada INICIACIÓN.
Es cuando comienza una visión.

Una segunda etapa llamada EXPANSIÓN.
Cuando se busca expansión los procesos se tornan complejos. Hay conflictos, muchos están conformes con el estatus quo.

Una tercera etapa llamada DECANTACIÓN.
Aquí se desarrollan documentos; no hay tanta discusión, tanta virulencia. La estrategia está muy firme, los principios claros.
En esta etapa la tendencia es a estancarse debido a que hay cierto conformismo.
Después de la expansión, por lo general viene una meseta.

La cuarta y última etapa es la RENOVACIÓN.
La única manera de salir del posible estancamiento es la renovación.

A continuación, presentaré dos ideas acerca de la renovación de la iglesia.

La primera idea conecta con la declaración: La iglesia es una comunidad en comunión, y la segunda: La iglesia es un cuerpo unido por el amor mutuo y la sana enseñanza.

1.- La iglesia es una comunidad en comunión.

La iglesia por ser la familia de Dios tiene las dificultades propias de una familia, por lo tanto, la unidad está en proceso constante. Esta es una de las razones por las que Pablo atribuye la unidad a una obra del Espíritu, cuando en Efesios 4:3 exhorta a los cristianos para que estén “solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vinculo de la paz”.

2.- La iglesia es un cuerpo unido por el amor mutuo y la sana doctrina.

Si faltan uno de estos dos pilares, la iglesia no pude avanzar, no puede cumplir adecuadamente la misión, se sentirá frenada y frustrada.

Las iglesias tienden a polarizarse en lo uno o en lo otro. Lastimosamente, esto ha sido un movimiento pendular histórico. Lo cual ha hecho a la iglesia avanzar y retroceder todo el tiempo.

Cuando nos referimos a los atributos comunicables de Dios, entre otros podemos mencionar que Dios es amor y que Dios es santo. Comunicables significa que son atributos que Dios puede comunicar a los cristianos para que los practiquen. Hay atributos de Dios que son incomunicables, ya que solo Dios los posee.

Dios es amor – Dios es santo

El amor de Dios por el mundo se manifestó en el mismo evento que su juicio contra la infracción de la ley.

“La cruz es el símbolo supremo del amor como de la justicia completa de Dios”

Esta relación de amor y santidad también es notable en la enseñanza que se brinda en las iglesias, más que nada en las prédicas desde los púlpitos. Amor y santidad en términos de lo que Dios ofrece y lo que Dios pide.

La iglesia experimenta unidad cuando el amor mutuo y la sana enseñanza están en equilibrio permanente.

Reavivar el amor es vital para que la iglesia avance en la misión

Considero interesante destacar la importancia del primer amor, como elemento y señal de que la iglesia está viva y se está renovando.

En Apocalipsis 2:1-5 encontramos esta idea tan bien presentada por nuestro mismo Señor, al dar su mensaje a la iglesia en Éfeso.

Jesús destaca varias virtudes muy notables de la iglesia en Éfeso antes de llamarle seriamente la atención.

Cuando le señala la falta, le dice: “Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor”(Ap. 2:4).

La Nueva Traducción Viviente traduce: “Pero tengo una queja en tu contra. ¡No me amas a mí ni se aman entre ustedes como al principio!

De alguna manera le está diciendo a esa iglesia fundada por el apóstol Pablo, que sus actuales dirigentes se ocuparon en conservar postulados importantes, practicar las obras, hacer valer la sana enseñanza y no permitir que se infiltren ministros fraudulentos, entre otras acciones destacables. Solo que en el camino habían olvidado el amor, lo habían dejado de lado y ahora todo el quehacer de la iglesia no estaba impregnado de amor.

Es necesario recuperar la devoción por Cristo para luego revitalizar el amor fraterno. Estos son los elementos principales que traen unidad en la iglesia. La evangelización, la enseñanza y la tarea comunitaria impulsadas por un amor genuino, harán que la iglesia sea cada vez más parecida a Jesús.

Nicolás Marulla
marullanicolas@gmail.com

Compasión

“Y al ver la gran cantidad de gente que lo seguía, Jesús sintió mucha compasión…”
(Mateo 9:36)

COMPASIÓN

En griego hay dos palabras para compasión, una es simpatía y la otra proviene de entrañas, es decir, un sentimiento que nace de lo más profundo del ser.

Literalmente significa “sufrir juntos”. Es un sentimiento que se manifiesta a partir del dolor que tiene el otro ser. Es más intenso que la empatía.

La compasión tiene entendimiento del estado emocional del otro y combina el deseo con la acción de aliviar el dolor, de reducir el sufrimiento.

Vivimos en un mundo cada vez más individualista y egocéntrico.
Jesús con su ejemplo nos abre ventanas para ir al encuentro del otro con su necesidad, a vivir una vida generosa y solidaria con quienes atraviesan situaciones de profundo dolor.

¿Qué logros o resultados producen mayor satisfacción al corazón de un pastor?

Un pastor/a es el reflejo del Buen Pastor que es Jesús. Juan 10:11 nos dice: “Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas”. Y las parábolas de Lucas 15:3-32, llamadas las tres parábolas de la gracia: la oveja perdida, la moneda perdida y el hijo pródigo, nos dicen mucho acerca del corazón de los pastores.

Los pastores debemos volver a visitar estos textos de la Escritura. En cuanto a la oveja perdida, el énfasis está puesto en el gozo que siente el pastor al encontrarla, quien al llegar a casa reúne a los amigos y vecinos para compartir la alegría. En el caso de la moneda perdida (que era de gran valor) una vez que la mujer encuentra la moneda, reúne a sus amigas y vecinas para que se gocen con ella. En ambas parábolas, Jesús hace mención a los ángeles de Dios quienes se gozan por un pecador que se arrepiente. Finalmente, encontramos el relato de la parábola del hijo pródigo, posiblemente la parábola más popular de Jesús, donde se dice que el padre hizo fiesta y comenzaron a regocijarse con la llegada del hijo pródigo, porque el que estaba muerto había revivido y el que estaba perdido había sido encontrado.

Dado que el sello del llamado pastoral es la compasión, el hecho de ver personas llegando a los pies de Cristo, cuyas vidas son transformadas para luego servirle, es sin lugar a dudas, el mayor motivo de gozo y satisfacción para los pastores.

La fe viene por oír la Palabra de Dios

“Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”
Romanos 10:17

Este verso de la Biblia ha sido recurrente en mi pensamiento desde hace mucho tiempo.

Si la fe viene por oír la Palabra de Dios, no leer la Biblia, no recibir mensajes que hablen de Cristo, traerá como resultado que poco a poco vayamos perdiendo la fe, que las dudas nos invadan y terminemos viviendo en la tibieza espiritual.

Es lógico entonces comprender que los no creyentes estén llenos de dudas y cuestionamientos acerca de la realidad de Dios, pero también lo es para quienes siendo creyentes van dejando de lado el apego diario de la lectura de la Biblia y de asistir a las reuniones donde la Palabra de Dios es enseñada y proclamada.

Una advertencia clara para quienes ejercemos la tarea pastoral o algún tipo de tarea de servicio, es tomar conciencia del riesgo que se corre cuando el acercamiento a la Biblia se hace para “encontrar” algo que se pueda compartir con la iglesia, pero no nos acercamos para “buscar” lo que Dios quiere decirnos. Es sumamente peligroso llegar a realizar la tarea pastoral con permanentes «cumplidos», de manera mecánica, por oficio o costumbre, y perder en el camino la devoción por Cristo, el amor por la gente y a la vez, perder de vista el propósito del llamado divino.

Esto es algo que vengo observando y que en este tiempo de marcado individualismo y egocentrismo, se acentúa cada vez más. De ninguna manera es mi intención generalizar, pero sí, llamar la atención para que reaccionemos a tiempo.

Así que con este breve escrito, busco que decidas de manera intencional, familiarizarte con la lectura, te sugiero que comiences con en el Nuevo Testamento, libro por libro, algunos capítulos diarios, subrayando frases, tomando notas, meditando y luego tener un tiempo de intimidad con Dios mediante una oración sincera que brote de tu corazón.

Nicolás Marulla
Julio 2023

Jesús es Navidad

Discipulado