Archivo del Autor: nicolasmarulla
Voz profética
Nicolás Marulla
Durante muchos años escucho que la iglesia debe tener una “voz profética”.
Por lo general esta expresión se asocia con la denuncia, y es correcto, pero no me cierra esto de denunciar solamente.
Cuando nos brindan un diagnóstico médico, nos “denuncian” un problema de salud.
Me pregunto: ¿qué pasa si solo nos dan el diagnóstico y no nos ofrecen un tratamiento?
Los profetas del Antiguo Testamento denunciaban la injusticia social, llamaban al pueblo a volverse a Dios y lo ponían en el centro del escenario real. Ellos eran pro activos en articular la “voz profética”.
¿No será que debemos denunciar injusticias y males de todo tipo y acompañar las mismas con ideas superadoras y propuestas que ayuden a encontrar soluciones?

Fragmentos de lo que vendrá
La mayoría de las veces el futuro se nos devela en pedacitos…
El mapa del alma con rebordes de cicatrices, nos demarca el sendero,
Los sueños que se fueron construyendo, son en parte producto del dolor mezclado con la esperanza, y de la apuesta que emerge de las ganas de vivir y de ser aquello que devuelve la paz.
La voluntad de Dios se esconde en aquello que nos apasiona, dijo alguien con inspiración, y entonces se hace más certera la apuesta y más clara la dirección…
Quisiéramos un futuro totalmente claro, cristalino, seguro, un gps libre de errores y actualizado, y entonces descansar sin la ansiedad que produce la incertidumbre…
Pero no estamos preparados para que se nos revele todo lo que ha de venir, no podríamos ponernos de pie ante esa hoja de ruta donde no solo hay motivos para la felicidad, sino accidentes del camino que difícilmente tengamos en nuestro haber presente la capacidad de sortear…
Por las razones que fueran, Dios prefiere entregarnos fragmentos de lo que vendrá…
Nicolas Marulla, Buenos Aires, 21 de noviembre de 2014

#Futuro
#MapaDelAlma
¡Nunca más!
Calles llenas de misterio y de sombras…
El pánico se adueña de la nación sin pedir permiso y las casas vulnerables entregan sus sueños e ilusiones y se rinden ante el atropello vil y salvaje de quienes nacieron para ser humanos y se convirtieron en otra cosa.
El poder corrompe todo el sistema y los ideales de paz y libertad se manchan con sangre y se sumergen en aguas turbias perdiéndose en caminos de desolación.
Ella no volverá a ver al hombre que le prometió un hogar y un país.
Aquel llora a su padre que no regresa, mientras las horas avanzan y la soledad viene para quedarse.
Aquel otro, mientras traspasa barreras de dolor y oscuridad, se esfuerza por delinear el rostro de sus hijos que no volverá a ver.
Gritos que nadie oye, silencios que todos oyen.
Ráfagas de miedo y temblor ante el ruido fatídico de un dos punto tres que hace ronda hasta encontrar a su presa.
Todo es terror y violencia, no hay argumentos que valgan, ni derechos ni razones…
Se mezcla con sangre y con lágrimas y se hunde en el fango sucio de la impunidad el ideal de un país mejor.
Desaparecen miles; agonizan las madres, las abuelas, los padres, los abuelos, los niños y las niñas y los hogares hacen duelo, a la vez que la nación queda acéfala.
Hoy puedo llorar y escribir, porque un par de meses antes del golpe siniestro, entré en un templo y encontré otra libertad, una suprema, y sin buscarlo quedé atrapado en la fe, con otra militancia, reconstruyendo el rompecabezas de una historia que jamás debíamos haber vivido y que hoy nos impulsa a decir… ¡Nunca más!
Nicolás Marulla
Buenos Aires, 24 de marzo de 2006
(Fue escrito cuando se cumplieron 30 años del golpe de estado del 76)

La luz…
“Naranjo en flor” es un tango de los hermanos Expósito que tiene una letra hermosa.
Me encanta la versión interpretada por Roberto Goyeneche, también la de Baglietto con Lito Vitale en el piano.
Como la mayoría de las letras de los tangos, tiene ese hilo conductor de la nostalgia, esto de: “toda mi vida es el ayer que me detiene en el pasado”
La frase final de “Naranjo en Flor” reza:
“Que me ha dejado acobardado, como un pájaro sin luz”
¡Qué frase tan poética y descriptiva!
Nada más indefenso que un pájaro sin luz…
No sabe de dónde puede venir la amenaza, la agresión, el peligro.
Me ocurría de chico…
Las casas en las que crecimos no eran iluminadas como las casas de hoy, no existían las lámparas led, teníamos farol a kerosene, velas, luego empezaron las lámparas con una luz tenue y amarilla…
Me sucedía, antes que el baño esté dentro de la casa, que tenía que salir de la cocina que da al fondo, al terreno de la casa y tenía que hacer varios metros para llegar al baño, esas noches en aquellos años eran muy oscuras y atravesar ese trayecto era todo un desafío, más a cielo abierto, de noche y con todos los ruidos típicos de las noches de aquel tiempo.
Al escuchar esta frase del tango, concluí que al igual que los pájaros, para vivir lejos de esa sensación de incertidumbre y de miedo, necesitamos imperiosamente vivir en la luz.
Nicolás Marulla
30 de noviembre 2020
Se fue sin darse cuenta…

Se terminaron las oportunidades para recomenzar, justo cuando más las necesitaba…
Así es la vida de todos, pero en particular la de Diego Maradona que murió paradójicamente siendo amado por multitudes y sumido en la soledad mas angustiante.
Con apenas una tercera parte de su corazón bombeando, vivió sus últimos años…
Atrás quedaron sus interminables “gambetas”, sus expresiones ácidas, sus afectos que el mismo muchas veces denostó, atrás quedó la alegría, el champagne, la fama, las luces, las cámaras, los micrófonos y la gente…
Y vaya a saber en qué rincón quedaron apilados los trofeos y las placas, ahora sin dueño…
Basta saber que se fue en silencio, sin darse cuenta mientras dormía, y que al recibir la noticia nos invade un sentimiento de impotencia. Entonces, confirmamos una vez más, que “la vida es una sombra que pasa”, lo cual nos hace mirar a Dios con reverencia.
Cuando sucede lo indeseado; la fortuna, la fama y la magia se vacían por ausencia de amor, del amor que todo lo llena.
Qué no hubiera dado Diego por cambiar todo cuanto tenía por un poco de amor genuino, por alguien que lo mire a los ojos y que en lugar de desdén interpretara su dolor.
Más allá de sus altas y bajas, de sus contradicciones y de su extrema condición terrena, fue uno de los más grandes futbolistas de todos los tiempos, sino el más grande, que nos llenó de alegrías con su talento incomparable.
Nicolás Marulla
26 de noviembre 2020
Quietud y oración
En los momentos de quietud y oración, podrás encontrar calma y perspectiva.
La aceleración interna te lleva a decidir en forma apresurada y por lo general de manera equivocada.
No se trata solo de ser prácticos y resueltos, la vida se trata de decisiones sabias y oportunas.
No se trata de velocidad para llegar primero, se trata de llegar bien, de llegar entero.
La pandemia nos nubla la realidad y nos presenta un futuro incierto, la oración nos despeja el alma y nos dirige a un puerto seguro.

Nicolás Marulla
¿Crisis del púlpito cristiano?

Los contenidos de los discursos dentro de la comunidad evangélica en general, experimentan movimientos pendulares, sus énfasis van de un extremo a otro, con serias dificultades para encontrar puntos de equilibrio.
En la mayoría de los casos se hace una interpretación del texto bíblico sin conexión con la realidad del entorno y el mundo globalizado en que vivimos.
Celebro los énfasis en la vida cristiana, la misión de la iglesia y la perspectiva de eternidad, pero preocupan los abundantes discursos basados en el aquí y ahora, donde casi siempre el centro es el creyente que puede recibir bendiciones de Dios, sin pensar en un mejor aquí y ahora para los demás.
Hemos perdido en gran medida el mensaje expositivo, muy saludable, como objetivo y beneficioso, al igual que la narrativa bien aplicada.
Uno de los inconvenientes entre otros, es que hay pastores y líderes que no gozan de una buena preparación bíblico-teológica. Por otra parte, cuando no hay una clara visión para la iglesia, los sermones y las enseñanzas no apuntan a un blanco y varían de semana a semana, con escasos resultados en cuanto al desarrollo integral del creyente y de las comunidades de fe.
El discipulado cristiano tal como lo enseñó Jesús, parece estar cada vez más ausente en los púlpitos cristianos, donde se nos presenta un mensaje positivo en cuanto a logros personales, buscando la afirmación del creyente y el fortalecimiento de su autoestima. Naturalmente que esto es algo bueno en sí mismo, pero se vuelve peligroso cuando no va de la mano de una sincera y constante devoción y compromiso con Cristo. ¿Dónde queda la expresión de Jesús “niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame”?
Este tiempo de pandemia que nos atraviesa, nos está llevando a hacer cambios oportunos en nuestras vidas, familias, iglesia y sociedad. También estos cambios se pueden traducir en el púlpito, al presente en la modalidad online, y gracias a Dios se vislumbran con un mejor enfoque bíblico de la necesidad integral del ser humano.
Se aprecian mensajes y enseñanzas más enfocados en la solidaridad, en cómo responder a la crisis y a las desigualdades sociales, en cómo encontrar alternativas para sostener a quienes sufren pérdidas, a quienes están solos, y quienes están quebrados en sus emociones y en su economía. Y por sobre todo, vemos contenidos con mayor énfasis en la necesidad de la comunión con Dios como soporte de vida y ancla de esperanza.
Nicolás Marulla
3 factores para un liderazgo humanizado
Claves para un liderazgo relevante en la actualidad
Introducción
“Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor” (Jesús – Apocalipsis 2:4)
Durante el siglo pasado y comienzo del presente siglo, el liderazgo cristiano ha inclinado la balanza a una tendencia de ciertas formas de liderazgo “armado”, distante, recubierto de una espiritualidad etérea.
En el ánimo de reflejar en este tiempo personalidades y estilos como el de los profetas y apóstoles de antaño, el liderazgo cristiano buscó interpretar mas las formas que la esencia y enfoque de los líderes de la Biblia.
El liderazgo tiende a deshumanizarse en gran parte de nuestra sociedad…
Médicos, abogados, psicólogos, pastores, jueces, funcionarios, enfermeros, y otros de los cuales se espera servicio, cuidado y atención, en muchos casos se han vuelto fríos, protocolares y burocráticos.
La gran mayoría, por no decir todos, comenzaron con un alto sentido de vocación de servicio, pero a medida que fueron pasando los años, el fuego que mantenía encendida la llama del amor y el deseo de ayudar a sus semejantes, se fue perdiendo y las mezquindades del corazón fueron desplazando del eje a las motivaciones altruistas.
A continuación presentaré tres factores que ayudarán a humanizar el liderazgo cristiano:
Enfocarse en las personas
Enfocarse en una comunicación profunda
Enfocarse en una comunicación compresible
1.- Enfocarse en las personas
Es fundamental en las relaciones interpersonales y particularmente en el liderazgo, enfocarse en las personas. El otro es quien merece atención, es quien tiene que ser escuchado con empatía, abrazado y considerado…
Una vez escuché a un anciano orador decir: “No te acerques a las personas para evangelizarlas, sino para amarlas”
Tomé nota de la frase como una revelación. Analizar la frase me llevó a comprender aspectos muy importantes de las relaciones humanas. Cuando nos acercamos a alguien para compartirle el mensaje de evangelio, le estamos ofreciendo lo mejor que se puede dar a alguien… pero en el centro de la escena queda uno mismo. El otro puede percibir que tenemos algún interés personal al acercarnos. Cuando nos acercamos para amar, en el centro de escena queda precisamente el otro y su necesidad. Así actuó siempre Jesús. Cuando sanó a un ciego que clamaba “Hijo de David ten misericordia de mí”, se detuvo y le dio la vista; sencillamente lo amó y en consecuencia le hizo el bien. Que las personas se interesen por el mensaje de Jesús, es algo que celebramos que ocurra, pero aun cuando esto es nuestro propósito más importante, sin embargo el enfoque en la persona, es acercarse para amarla, es decir, interesarse en sus necesidades, sus problemas y procurar ayudarle desinteresadamente.
La compasión, como atributo del amor, tiene entendimiento del estado emocional del otro y combina el deseo con la acción para aliviar el dolor y reducir el sufrimiento.
2.- Enfocarse en una comunicación profunda
Existen cuatro niveles de comunicación:
- Superficial: “anunciaron que por la tarde va a llover”
- Informativo: “te dejé las llaves en el armario”
- Juicio de valor: “ no estoy de acuerdo con lo que dijo Carlos”
- Sentimientos: el nivel más profundo en la comunicación tiene que ver con los sentimientos, por ejemplo, “y… ¿cómo te sentís luego de haber vivido esa experiencia?”, o “¿seguís extrañando a tu madre?”, etc.
Es sumamente importante al pensar en un liderazgo sensible y accesible, procurar comunicarnos con las personas en profundidad, y esto es el nivel de los sentimientos.
Tocar los sentimientos más profundos de una persona cuando nos estamos comunicando, en un marco de respeto y consideración, es alcanzar un nivel alto de empatía, que nos hace cercanos y accesibles a nuestro prójimo.
3.- Enfocarse en una comunicación comprensible
Algo que hace que los líderes se tornen “distantes” es la manera en que comunican. Ya sea en un nivel personal o en público, se hace necesario utilizar un lenguaje sencillo y comprensible.
Jesús, el más grande de todos los comunicadores, nos enseña con su estilo tan sencillo, que podía ser comprendido con asombro por el más brillante intelectual de la época como por la persona menos instruida. Había sencillez en las palabras que escogía, como asimismo en las historias y ejemplos de la vida real, de la naturaleza y del contexto de los oyentes, lo cual hacía que su comunicación conectara con la gente.
Hoy se observa en la mayoría de los púlpitos cristianos, grandes dificultades en la comunicación. Se nos presenta en muchos casos, un líder alejado de los oyentes, con un leguaje “arropado” de religiosidad, con la dificultad de conectar el texto con la realidad de las personas.
Sugiero que junto con la naturalidad de hablar con el corazón, se elijan asuntos relevantes de la vida real, “rascar donde pica”, es decir, responder esas preguntas que están en el colectivo de la iglesia y la sociedad.
Los líderes de la iglesia han hecho una reducción muy pobre del mensaje de Cristo, y avanzan con una visión sesgada de la realidad y del tiempo en que vivimos.
Necesitamos un mensaje más relevante, completo e integral. Un mensaje que le hable a la sociedad en su conjunto.
Conclusión
Para humanizar nuestro liderazgo, necesitamos enfocarnos en las personas a través del amor, buscando tener con las personas una comunicación profunda, y a la vez comunicar de manera sencilla y comprensible, asegurándonos que entienden lo que estamos diciendo, y que aquello que estamos diciendo es a la vez pertinente y actual.
Introducción
“Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor” (Jesús – Apocalipsis 2:4)
Durante el siglo pasado y comienzo del presente siglo, el liderazgo cristiano ha inclinado la balanza a una tendencia de ciertas formas de liderazgo “armado”, distante, recubierto de una espiritualidad etérea.
En el ánimo de reflejar en este tiempo personalidades y estilos como el de los profetas y apóstoles de antaño, el liderazgo cristiano buscó interpretar mas las formas que la esencia y enfoque de los líderes de la Biblia.
El liderazgo tiende a deshumanizarse en gran parte de nuestra sociedad…
Médicos, abogados, psicólogos, pastores, jueces, funcionarios, enfermeros, y otros de los cuales se espera servicio, cuidado y atención, en muchos casos se han vuelto fríos, protocolares y burocráticos.
La gran mayoría, por no decir todos, comenzaron con un alto sentido de vocación de servicio, pero a medida que fueron pasando los años, el fuego que mantenía encendida la llama del amor y el deseo de ayudar a sus semejantes, se fue perdiendo y las mezquindades del corazón fueron desplazando del eje a las motivaciones altruistas.
A continuación presentaré tres factores que ayudarán a humanizar el liderazgo cristiano:
Enfocarse en las personas
Enfocarse en una comunicación profunda
Enfocarse en una comunicación compresible
1.- Enfocarse en las personas
Es fundamental en las relaciones interpersonales y particularmente en el liderazgo, enfocarse en las personas. El otro es quien merece atención, es quien tiene que ser escuchado con empatía, abrazado y considerado…
Una vez escuché a un anciano orador decir: “No te acerques a las personas para evangelizarlas, sino para amarlas”
Tomé nota de la frase como una revelación. Analizar la frase me llevó a comprender aspectos muy importantes de las relaciones humanas. Cuando nos acercamos a alguien para compartirle el mensaje de evangelio, le estamos ofreciendo lo mejor que se puede dar a alguien… pero en el centro de la escena queda uno mismo. El otro puede percibir que tenemos algún interés personal al acercarnos. Cuando nos acercamos para amar, en el centro de escena queda precisamente el otro y su necesidad. Así actuó siempre Jesús. Cuando sanó a un ciego que clamaba “Hijo de David ten misericordia de mí”, se detuvo y le dio la vista; sencillamente lo amó y en consecuencia le hizo el bien. Que las personas se interesen por el mensaje de Jesús, es algo que celebramos que ocurra, pero aun cuando esto es nuestro propósito más importante, sin embargo el enfoque en la persona, es acercarse para amarla, es decir, interesarse en sus necesidades, sus problemas y procurar ayudarle desinteresadamente.
La compasión, como atributo del amor, tiene entendimiento del estado emocional del otro y combina el deseo con la acción para aliviar el dolor y reducir el sufrimiento.
2.- Enfocarse en una comunicación profunda
Existen cuatro niveles de comunicación:
- Superficial: “anunciaron que por la tarde va a llover”
- Informativo: “te dejé las llaves en el armario”
- Juicio de valor: “ no estoy de acuerdo con lo que dijo Carlos”
- Sentimientos: el nivel más profundo en la comunicación tiene que ver con los sentimientos, por ejemplo, “y… ¿cómo te sentís luego de haber vivido esa experiencia?”, o “¿seguís extrañando a tu madre?”, etc.
Es sumamente importante al pensar en un liderazgo sensible y accesible, procurar comunicarnos con las personas en profundidad, y esto es el nivel de los sentimientos.
Tocar los sentimientos más profundos de una persona cuando nos estamos comunicando, en un marco de respeto y consideración, es alcanzar un nivel alto de empatía, que nos hace cercanos y accesibles a nuestro prójimo.
3.- Enfocarse en una comunicación comprensible
Algo que hace que los líderes se tornen “distantes” es la manera en que comunican. Ya sea en un nivel personal o en público, se hace necesario utilizar un lenguaje sencillo y comprensible.
Jesús, el más grande de todos los comunicadores, nos enseña con su estilo tan sencillo, que podía ser comprendido con asombro por el más brillante intelectual de la época como por la persona menos instruida. Había sencillez en las palabras que escogía, como asimismo en las historias y ejemplos de la vida real, de la naturaleza y del contexto de los oyentes, lo cual hacía que su comunicación conectara con la gente.
Hoy se observa en la mayoría de los púlpitos cristianos, grandes dificultades en la comunicación. Se nos presenta en muchos casos, un líder alejado de los oyentes, con un leguaje “arropado” de religiosidad, con la dificultad de conectar el texto con la realidad de las personas.
Sugiero que junto con la naturalidad de hablar con el corazón, se elijan asuntos relevantes de la vida real, “rascar donde pica”, es decir, responder esas preguntas que están en el colectivo de la iglesia y la sociedad.
Los líderes de la iglesia han hecho una reducción muy pobre del mensaje de Cristo, y avanzan con una visión sesgada de la realidad y del tiempo en que vivimos.
Necesitamos un mensaje más relevante, completo e integral. Un mensaje que le hable a la sociedad en su conjunto.
Conclusión
Para humanizar nuestro liderazgo, necesitamos enfocarnos en las personas a través del amor, buscando tener con las personas una comunicación profunda, y a la vez comunicar de manera sencilla y comprensible, asegurándonos que entienden lo que estamos diciendo, y que aquello que estamos diciendo es a la vez pertinente y actual.
Nicolás Marulla
marullanicolas@gmail.com
Oración del Padre Nuestro
La oración del Padre Nuestro tal como la enseñó Jesús, es una oración comunitaria.
“Padre nuestro… venga a nosotros tu reino… el pan nuestro de cada día…”.
Hoy, en la mayoría de los ámbitos cristianos, se percibe un marcado “individualismo” en algunas oraciones, canciones y prédicas.
No hay dudas que hemos permitido que la cultura posmoderna entre en nuestras comunidades de fe.
Pensemos en esto…
Nicolás Marulla

Liderazgo humanizado
El liderazgo tiende a deshumanizarse en gran parte de nuestra sociedad…Hay una clara tendencia a ciertas formas de liderazgo “armado”, distante, y en el ambiente cristiano recubierto de una espiritualidad etérea.
Debemos recuperar el enfoque en las personas, en sus necesidades, tener con ellas una comunicación profunda, pero sencilla y compresible.
Nicolás Marulla