Reavivar el amor es vital para que la iglesia avance en la misión

La iglesia como toda organización vive procesos lógicos.

Hay una primera etapa llamada INICIACIÓN.
Es cuando comienza una visión.

Una segunda etapa llamada EXPANSIÓN.
Cuando se busca expansión los procesos se tornan complejos. Hay conflictos, muchos están conformes con el estatus quo.

Una tercera etapa llamada DECANTACIÓN.
Aquí se desarrollan documentos; no hay tanta discusión, tanta virulencia. La estrategia está muy firme, los principios claros.
En esta etapa la tendencia es a estancarse debido a que hay cierto conformismo.
Después de la expansión, por lo general viene una meseta.

La cuarta y última etapa es la RENOVACIÓN.
La única manera de salir del posible estancamiento es la renovación.

A continuación, presentaré dos ideas acerca de la renovación de la iglesia.

La primera idea conecta con la declaración: La iglesia es una comunidad en comunión, y la segunda: La iglesia es un cuerpo unido por el amor mutuo y la sana enseñanza.

1.- La iglesia es una comunidad en comunión.

La iglesia por ser la familia de Dios tiene las dificultades propias de una familia, por lo tanto, la unidad está en proceso constante. Esta es una de las razones por las que Pablo atribuye la unidad a una obra del Espíritu, cuando en Efesios 4:3 exhorta a los cristianos para que estén “solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vinculo de la paz”.

2.- La iglesia es un cuerpo unido por el amor mutuo y la sana doctrina.

Si faltan uno de estos dos pilares, la iglesia no pude avanzar, no puede cumplir adecuadamente la misión, se sentirá frenada y frustrada.

Las iglesias tienden a polarizarse en lo uno o en lo otro. Lastimosamente, esto ha sido un movimiento pendular histórico. Lo cual ha hecho a la iglesia avanzar y retroceder todo el tiempo.

Cuando nos referimos a los atributos comunicables de Dios, entre otros podemos mencionar que Dios es amor y que Dios es santo. Comunicables significa que son atributos que Dios puede comunicar a los cristianos para que los practiquen. Hay atributos de Dios que son incomunicables, ya que solo Dios los posee.

Dios es amor – Dios es santo

El amor de Dios por el mundo se manifestó en el mismo evento que su juicio contra la infracción de la ley.

“La cruz es el símbolo supremo del amor como de la justicia completa de Dios”

Esta relación de amor y santidad también es notable en la enseñanza que se brinda en las iglesias, más que nada en las prédicas desde los púlpitos. Amor y santidad en términos de lo que Dios ofrece y lo que Dios pide.

La iglesia experimenta unidad cuando el amor mutuo y la sana enseñanza están en equilibrio permanente.

Reavivar el amor es vital para que la iglesia avance en la misión

Considero interesante destacar la importancia del primer amor, como elemento y señal de que la iglesia está viva y se está renovando.

En Apocalipsis 2:1-5 encontramos esta idea tan bien presentada por nuestro mismo Señor, al dar su mensaje a la iglesia en Éfeso.

Jesús destaca varias virtudes muy notables de la iglesia en Éfeso antes de llamarle seriamente la atención.

Cuando le señala la falta, le dice: “Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor”(Ap. 2:4).

La Nueva Traducción Viviente traduce: “Pero tengo una queja en tu contra. ¡No me amas a mí ni se aman entre ustedes como al principio!

De alguna manera le está diciendo a esa iglesia fundada por el apóstol Pablo, que sus actuales dirigentes se ocuparon en conservar postulados importantes, practicar las obras, hacer valer la sana enseñanza y no permitir que se infiltren ministros fraudulentos, entre otras acciones destacables. Solo que en el camino habían olvidado el amor, lo habían dejado de lado y ahora todo el quehacer de la iglesia no estaba impregnado de amor.

Es necesario recuperar la devoción por Cristo para luego revitalizar el amor fraterno. Estos son los elementos principales que traen unidad en la iglesia. La evangelización, la enseñanza y la tarea comunitaria impulsadas por un amor genuino, harán que la iglesia sea cada vez más parecida a Jesús.

Nicolás Marulla
marullanicolas@gmail.com

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Acerca de nicolasmarulla

Hola, Soy Nicolás Marulla, nací en Buenos Aires, estoy casado con Sonnia y somos padres de dos hijos y abuelos de una hermosa nieta. Ahora mismo estoy trabajando a lo largo y ancho de mi país, promoviendo líderes y dando conferencias, a la vez estoy escribiendo algunas obras. Soy doctor en teología, estoy totalmente identificado con Jesús y procuro ser una influencia positiva y de esperanza en la vida de las personas. Autor del libro “Por los caminos de la misión” Contacto: marullanicolas@gmail.com

Publicado el 16 julio, 2025 en Marcas de lo cotidiano. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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